Informe sobre el progreso de construcción de un claricémbalo o cémbalo castrato, réplica de un raro instrumento hipercosmogónico datado en el siglo XVII en Italia.
Hoy emitió con total solvencia su primera nota, el fa de su octava central. Todo apunta a la excelencia claricembálica del instrumento una vez concluida su construcción. La afinación se mantiene muy bien, el sonido ya es bastante aceptable y seguramente se podrá mejorar su armonización retocando convenientemente el plectro. Lo único que ahora me preocupa es una cierta holgura que provoca desigualdad en la repetición, llegándose a dar el caso de que el plectro a veces no hiere la cuerda. Esto creo que deberá resolverse con la hendidura del apagador, que servirá de guía al saltador.
Dejo para los expertos en claricembalimancia el significado de que este claricémbalo se haya inclinado por la nota fa para su primera emisión, a modo de primicia.

23 noviembre 2011 at 14:34
Comentas que dejas para los “expertos en claricembalomancia” la reflexión acerca de por qué tu monoclaricémbalo se haya inclinado por el fa de su “octava central”. No tengo ni idea de música, así que por eso se me ha ocurrido que podrías, si puedes, extenderte algo más acerca de esa elección (me refiero especulativamente, porque la mancia parece que la dejas para los expertos) o , al menos, si no en ese sentido, algo más concreto: qué sonido suele dar un fa ahí, en ese lugar concreto. Es agudo, grave, etc, abunda en esos detalles.
Un abrazo afectuoso,