Apenas hace una semana que uno de mis actores favoritos, Peter Falk, nos dejó. Falk fue un competentísimo actor de cine, pero será más bien recordado por su impactante y entrañable interpretación televisiva del despistado detective Colombo. Merece la pena tener todos los capítulos grabados (yo los tengo), no sólo por el gran Peter Falk, sino por los repartos de gran nivel, y sobre todo por una bando sonora que hace llorar de buena que es. Así es como géneros como el jazz o la música electrónica llegan a ser un verdadero placer para los sentidos. Acabo de leer un post del padre Fortea donde habla del mal y del bien en el cine, y entonces he pensado en el detective Colombo, enfrentado a los criminales, que en su prestancia y en su sofisticación y su malvado ingenio, se rebajan a ser condescendientes con él.

Advertisement